Para analizar cómo se mide la reputación en línea he escogido una persona y una institución a las que sigo desde que comenzó la asignatura.
Como persona he elegido a Enrique Dans (coincido con Vanessa, pero voy a intentar aportar algo diferente de lo que ella ha contado sobre él) y como "institución" me centraré en Biblogtecarios.
En el caso de Enrique Dans, me ha sorprendido la disponibilidad "casi total" que manifiesta en el apartado de Contacto de su blog, donde se facilitan todo tipo de datos (dirección física, números de teléfono, cuentas en todas las redes sociales...) y explica hasta cómo aparcar en la zona en la que tiene el despacho... Reconozco que para mí resulta demasiada información. Desde luego, no es alguien que se esconda.
Pero vayamos a los datos objetivos: el 7 de mayo creé una alerta en Google Alerts y cada día a las 12 del mediodía, con puntualidad británica, he recibido una alerta de su blog, de su web o de su apartado de noticias, en ocasiones con la misma información repetida. Sospecho que este efecto es buscado para que cada día se generen alertas sobre él.
He utilizado también Tweetstats para monitorizar su actividad en Twitter. Enrique Dans tuitea una media de 5,5 tuits y medio al día y 161 al mes. Por tanto, se trata de una persona bastante activa en este medio.
He analizado tanto la historia completa como el último mes, y me ha sorprendido comprobar en su nube de etiquetas hash que las que más aparecen son las relacionadas con el 15-M, como puede verse en la imagen. Esto nos demostraría que fue una persona muy activa en Twitter durante aquellos días de mayo y junio de 2011.
También puede verse que, como a todo hijo de vecino, le gustan los viernes, lo que le humaniza.
Por último, para saber quién y cómo ha indizado a Enrique Dans he utilizado Gennio para ver cómo se le ha etiquetado (con etiquetas como cibercultura, internet, tecnologías...). Esto me ha permitido descubrir que hubo una cuenta apócrifa de Enrique Dance en Twitter (ya no existe) en la que se le presentaba como alguien bastante pagado de sí mismo... El hecho de que no sea fácil encontrar esta información me hace pensar que también se preocupa por neutralizar las impresiones negativas que pueda haber sobre él en las redes.
Después de haberle visto la pasada noche en el programa de televisión La noche en 24 horas criticando la decisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre el "derecho al olvido" en Google, hay algo que me chirría... ¿no creéis?
En cuanto a Biblogtecarios, aunque no se trata de una institución en sentido estricto, he pensado que su elección estaba justificada, dado que no es un espacio personal sino un lugar de encuentro entre documentalistas impulsado por Julián Marquina, que aprovecha la inteligencia colectiva para ofrecer contenidos interesantes a todo interesado por el mundo de la información y la documentación.
La presencia de Biblogtecarios en las redes sociales es bastante notable, y desde su página web vemos que tiene cuenta (al menos) en Facebook, Twitter, LinkedIn (aquí tienen un foro para el empleo), Youtube (con escasa actividad), Slideshare, Storify e Ipernity (red que no conocía y que sirve para difundir fotografías).
La experiencia con Google Alerts ha sido la misma que en el caso anterior: cada día he recibido una alerta, en este caso con contenidos nuevos de diferentes colaboradores.
En Tweetstats, por su parte, se "siente" la presencia de Julián Marquina, que es la persona a la que más se responde y se retuitea. También nos llama la atención la distribución horaria de la actividad, que se centra a primera hora de la mañana. Este puede ser un indicador del carácter profesional de esta comunidad.
Gennio no me ha ofrecido ningún resultado para Biblogtecarios, así que en este caso he recurrido a Blogsearch para comprobar las reseñas sobre Biblogtecarios. He obtenido casi 7.000 resultados. A juzgar por lo que he podido ver entre los primeros resultados, hay muchas reseñas sobre esta iniciativa, y ninguna de ellas parece ser mala.
Para terminar, una pregunta: ¿cuántas de vosotras habéis caído en la tentación del "egosurfing" en las herramientas de monitoreo?¿Cuál ha sido vuestra impresión? La mía, en próximos posts.