miércoles, 16 de abril de 2014

Post 1.5: a caballo entre el "sincericidio" y el propósito de la enmienda

Procrastinar no es bueno. A nadie se le escapa. Peeeero, hagamos de la necesidad virtud.
Esta entrada llevaba en modo borrador en mi Blogger.com desde el 27 de marzo, y hoy, fecha límite según el cronograma de la asignatura, me dispongo, cual súper heroína de barrio, a retomar mi alter ego lagomorfo para cumplir con los plazos.

Esta entrada se llamaba en origen "¿quién soy, de dónde vengo y adónde voy?" (en clara alusión a Siniestro Total, alguno sabrá de lo que hablo...), que fue lo primero que se me vino a la cabeza al ver la descripción de lo que se nos pedía para el primer post. Sin embargo, cuando sin darnos cuenta estamos alcanzando el ecuador de la asignatura, he preferido reformularlo para adaptarlo a lo que me siento a fecha de hoy: creo que estoy alcanzando mi identidad digital 1.5.
Mis expectativas sobre la asignatura son claras: quiero "atreverme" con las redes sociales de una manera ordenada y estructurada, conocer las aplicaciones que se me escapaban hasta ahora, y aprovechar todo lo que aprenda para la docencia y la investigación, que son los campos a los que actualmente me dedico. En ese sentido, y sin saberlo, ya era bastante 2.0, puesto que creo que una de las cosas que hago bien es "remezclar" y reutilizar todo lo que pasa por mis manos.
Hasta hace un mes, mi concepción de la red social era bastante ambigua. Por un lado, consideraba que es una realidad ineludible y ubicua que ofrece un mundo de posibilidades de hacer las cosas de otra manera. Por otro, me movía entre la pereza del "tengo que ponerme con esto" y la prudencia por no querer exponerme más allá de lo estrictamente necesario. En estas semanas he perdido en parte el miedo, y he empezado a ser consciente de que, puesto que ya tengo una identidad y una reputación digital, lo mejor que puedo hacer es tomar las riendas en la medida de lo posible.
Sobre el uso real que hasta el 23 de marzo de 2014 hacía de las redes sociales, estas eran mis exiguas credenciales:
- Perfiles en redes sociales: dos cuentas de Twitter bastante poco activas (las dos relacionadas fundamentalmente con mi actividad laboral), un perfil "casi anónimo" en Facebook con un solo contacto (un compañero de trabajo con el que estaba a mi lado cuando abrí el perfil y que insistió en ser mi "amigo"), un perfil más o menos completo en LinkedIn con fines profesionales y poco más.
- Marcadores sociales: Tengo desde hace más de un año cuenta en Delicious porque la utilizo con fines didácticos, pero tampoco la actualizo regularmente.
- No tenía blog, pero hacía un uso didáctico de las wikis integradas en la plataforma educativa Moodle en el trabajo.
Vamos, visto desde la perspectiva del 16 de abril, bastante pobre. Y diréis, "vaya sincericidio, oiga!"
Sin embargo, a día de hoy ya creo que puedo decir que soy Navawebsoc 1.5: tengo perfil y página en Google+ y Facebook, "tuiteo" y "retuiteo" sin despeinarme desde mis tres cuentas, he abierto (aunque aún no me he centrado en ello) cuentas en Scoop.it y Pinterest... Si hasta utilizo Hootsuite y Netvibes para procurar estar al día de todo lo relacionado con la web social... o al menos intentarlo.
Sin embargo, si hago examen de conciencia a día de hoy, aún me queda mucho por recorrer. Tengo que seguir mejorando mi estrategia para sindicar contenidos y gestionar el tiempo, porque a veces me ahogo en el mar de blogs y otras "llego tarde" a las conversaciones en Twitter (otra vez el Conejo de Alicia...).
Estoy aprendiendo mucho de todos vosotros y de mis propios errores y, aunque suene a propósito de la enmienda (que en estas fechas tan "señaladas" tampoco viene mal), espero seguir haciéndolo y, en a medida de mi humilde aportación, espero poder contribuir a esta pequeña comunidad que es #websoc14.
Solo una reflexión final: para los que, como yo, tengáis una educación de catecismo y una memoria recalcitrante, sabréis que para una buena confesión hacen falta cinco pasos: examen de conciencia, dolor de los pecados, propósito de la enmienda, decir los pecados al confesor y cumplir la penitencia... 
Pues eso, en vuestras manos quedo para que me impongáis mi penitencia 2.0 y yo procuraré cumplirla entre torrija y torrija...
Muchas gracias de antemano.


Recalculando...
Ahora que llegamos al final de la asignatura y toca mirar por el retrovisor, creo que ahora es cuando estoy en disposición de empezar a generar mi marca digital más allá de lo que ha sido el mundo #websoc14. Una vez identificados los puntos clave para gestionar mi identidad digital, toca "remangarse" una vez más y ponerse a trabajar en ello. Sin embargo, creo que al menos me voy a tomar unas semanas de JOMO (Joy of Missing Out) en las próximas semanas y cuando me "desintoxique" y cambie de piel, volveré a la carga, ya no como @navawebsoc sino como Nava Maroto.

3 comentarios:

  1. Me ha gustado tu sincericidio tan ameno y simpático, con el que me identifico, ya que también me veo en el grupo de las "quiero perder el miedo a..."

    Llegados a este punto de infoxicación, después de meternos a todo trapo a cacharrear por un montón de aplicaciones y webs sociales, engañados (léase ello con cierto cariño) por nuestros profesores para acabar llenando nuestro correo de notificaciones de twitter, de comentarios, de Linkedin, de Facebook, de lugares donde hay quienes dicen ser amigos, hay quien dice que quiere conocernos o que nosotros podemos querer conocer.... ahora hay que poner un poco de orden porque empiezo a entender lo que es la angustia informativa de Wurman (2000).

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tu comentario, Esther. Creo que sí, tenemos que luchar contra la "angustia informativa" y la infoxicación, y si conseguimos hacerlo con ciertas dosis de humor, mejor que mejor. Poco a poco vamos mejorando entre todos, y creo que al final del curso tendremos la "casa websoc14" barridita y lista para pasar revista.

      Eliminar
  2. ¿La penitencia la ponen los profesores? Ummm, el silencio de los corderos, de nuevo :-) Bien Nava, bien.

    ResponderEliminar